sábado, 27 de septiembre de 2008

Conozco cual es el secreto de la paz?


Soy capaz de esforzarme cada día un poco mas para conseguir que la paz se asiente enmi interior y todo mi entorno?
Trato a los demás con la misma paz y serenidad con que me gustaría que me tratasen a mí?

Me esfuerzo en aprender a ser compasivo y a perdonar a todo el mundo para vivir en paz y armonía?

Soy consciente de que todos los fanatismos tanto patrioticos como raciales son incompatibles con la paz de la mente y del espiritu?

Termino esta meditación pronunciando lo siguiente afirmación:

!!Yo soy la paz, la calma, el bienestar y la felicidad y eso voy a trasmitir en adelante a todos aquellos que se encuentre en mi camino!

El temor


Un sultán decidió hacer un viaje en barco con algunos de sus mejores cortesanos. Se embarcaron y zarparon en direccion al mar abierto. Entretanto, en cuanto el navio se alejó de tierra, uno de los subditos - que jamás habia visto el mar, y había pasado la mayor parte de su vida en las montañas - comenzo a tener un ataque de pánico: sentado en la bodega de la nave lloraba, gritaba y se negaba a comer o a dormir.
Todos procuraban calmarlo, diciéndole que el viaje no era tan peligroso, pero aunque las palabras llegasen a sus oídos no llegaban a su corazón. El sultán no sabía qué hacer, y el hermoso viaje por aguas tranquilas y cielo azul se transformó en un tormento para los pasajeros y la tripulación. Pasaron dos días sin que nadie pudiese dormir con los gritos del hombre. El sultán ya estaba a punto de mandar volver al puerto cuando uno de sus ministros, conocido por su sabiduría, se le aproximó:

- Si Su Alteza me da permiso, yo conseguiré calmarlo. Sin dudar un instante, el sultán le respondio que no solo se permitía, sino que sería recompensado si consiguiera solucionar el problema. El sabio entonces pidio que tirasen al hombre al mar. En el momento, contentos de que esa pesadilla fuera a terminar, un grupo de tripulantes agarró al hombre que se debatía en la bodega y lo tiraron al agua.

El cortesano comenzó a debatirse, se hundió, tragó agua salada, volvió a la superficie, gritó más fuerte aún, se volvió a hundir y de nuevo consiguió reflotar. En ese momento, el ministro pidió que lo alzasen nuevamente hasta la cubierta del barco. A partir de aquel episodio, nadie volvió a escuchar jamás cualquier queja del hombre, que pasó el resto del viaje en silencio, llegando incluso a comentar con uno de los pasajeros que nunca habia visto nada tan bello como el cielo y el mar unidos en el horizonte.

El viaje - que antes era un tormento para todos los que se encontraban en el barco - se transformó en una experiencia de armonía y tranquilidad. Poco antes de regresar al puerto, el Sultán fue a buscar al ministro: --¿Como podias adivinar que arrojando a aquel pobre hombre al mar se calmaria?

- Por causa de mi matrimonio - respondió el ministro. Yo vivía aterrorizado con la idea de perder a mi mujer, y mis celos eran tan grandes que no paraba de llorar y gritar como este hombre.

Un dia ella no aguantó más y me abandonó, y yo pude sentir lo terrible que seria la vida sin ella. Solo regreso después de que le prometi que jamas volveria a atormentarla con mis miedos. De la misma manera, este hombre jamas habia probado el agua salada y jamas se había dado cuenta de la agonia de un hombre a punto de ahogarse. Después que conocio eso, entendio perfectamente lo maravilloso que es sentir las tablas del barco bajo sus pies.

Vale la pena


Hay momentos que sentimos que todo esta mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.
En esos momentos debemos de tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.

Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena levantarnos de nuevo, y solo puedo contestar una cosa; hagamos que nuestra vida valga la pena.

Valé la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.

Valé la pena estar en la oscuridad y caer hasta lo más profundo, porque ya no puedo ir hacia más abajo, de ahí en adelante todo va a ser hacia arriba hasta que vea la luz.

Valé la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas sere mas fuerte de corazón.

Valé la pena una lagrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a traves de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.

Valé la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.

Valé la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacio.

Valé la pena volver a sonreir, porque eso demuestra que he aprendido algo más.

Valé la pena acordarme de todsas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjan lo que soy el dia de hoy.

Valé la pena voltear hacia atrás, porque asi se que he dejado huella en los demas.

Valé la pena vivir, porque cada minuto que pasa es un oportunidad de volver a empezar.

Todo esto son solo palabras, letras entrelazadas con el unico fin de dar una idea. Lo demás, depende de cada uno de nosotros. Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.

SE FELIZ

Fragmento del mensaje de año nuevo de juan pablo i


No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón: esto es lo que quiero anunciar en este Mensaje a creyentes y no creyentes, a los hombres y mujeres de buena voluntad, que se preocupan por el bien de la familia humana y por su futuro.
No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón: esto es lo que quiero recordar a cuantos tienen en sus manos el destino de las comunidades humanas, para que se dejen guiar siempre en sus graves y difíciles decisiones por la luz del verdadero bien del hombre, en la perspectiva del bien común.

No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón: no me cansaré de repetir esta exhortación a cuantos, por una razón o por otra, alimentan en su interior odio, deseo de venganza o ansia de destrucción.

Que en esta Jornada de la Paz se eleve desde el corazón de cada creyente, de manera más intensa, la oración por todas las víctimas del terrorismo, por sus familias afectadas trágicamente y por todos los pueblos a los que el terrorismo y la guerra continúan agraviando e inquietando. Que no queden fuera de nuestra oración aquellos mismos que ofenden gravemente a Dios y al hombre con estos actos sin piedad: que se les conceda recapacitar sobre sus actos y darse cuenta del mal que ocasionan, de modo que se sientan impulsados a abandonar todo propósito de violencia y buscar el perdón.

Que la humanidad, en estos tiempos azarosos, pueda encontrar paz verdadera y duradera, aquella paz que sólo puede nacer del encuentro de la justicia con la misericordia.

Esperanza: motor del ser humano


Con motivo de los análisis realizados por múltiples politólogos, comentaristas, analistas y editorialistas del primer año de gobierno del Presidente Fox y su equipo, nos hemos encontrado con expresiones como " la desesperanza y el desencanto han llegado a la sociedad mexicana por promesas incumplidas"
Aquí, una vez más, nos enfrentamos a un sistema de información de algunos medios de comunicación, que se empeñan en resaltar lo negativo, y jamás mencionan lo positivo. De ésta manera, la gente, la sociedad que se forma criterio creyendo en sus palabras, definitivamente van adquiriendo una visión obscura, negra, sin salida, de lo que está viviendo nuestra Patria.

El hombre, no puede vivir sin la esperanza, el ser humano, debe tener metas en la vida (sociales, económicas, políticas, familiares, espirituales...) y esas metas deben ser y verse alcanzables.

La esperanza de alcanzar esos objetivos, determina la paz interior de cada ser humano en el presente, y ayuda a enfrentar los retos que las metas presenten, con valentía, con una visión objetiva, ni desesperada ni con presunción del futuro.

Es por ello inconcebible, que haya gente cuya meta pareciera ser resaltar lo negro y ocultar lo blanco.

La consecuencia de esa actitud puede ser catastrófica, no solo para cada una de las personas que sientan esa desesperanza, sino para la sociedad en su conjunto

No se trata tampoco, de irse al extremo de la presunción, sentirse capaces de todo y ver al mundo y sus acontecimientos con un optimismo exagerado que nos conduzca a un exceso de confianza, a una sobre-estimación de los actos realizados por el actual gobierno, que en el presente nos haga sentirnos muy bien, pero que en el futuro nos hunda por no haber actuado como las circunstancias lo exigían.

El punto está en hacer un recuento objetivo de logros, fracasos y retos, para poder actuar en consecuencia.

Libertad de expresión con la justicia en los juicios emitidos, necesariamente traerá consigo una actitud esperanzadora para la sociedad, para el gobierno que redundarán en actitudes y logros concretos.

Volar sobre el pantano


Si sientes que la vida no tiene sentido, que los problemas te están acabando, lee esta parábola:
"Un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido en medio del pantano, se había acostumbrado a estar ahí, comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo. Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un gran ventarrón destruyó su guarida; el árbol podrido fue tragado por el fango y el se dio cuenta de que iba a morir.

En un deseo repentino de salvarse, comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo, le costó mucho trabajo porque había olvidado como volar, pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logró levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso."

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir.

Nunca es tarde, no importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar el éxito, para sacudirnos el lodo y volar ALTO y muy lejos del pantano.

Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente.

Dios te acompañará y te dirá que camino tomar.

Así pues, en lugar de cuestionar la "oportunidad" de separar la vida privada de la pública y de la ética, deberíamos como ciudadanos pugnar por que la congruencia de vida en la sociedad sea valorada, respetada y alentada como un medio eficacísimo de lograr la justicia, la felicidad y el bien común en todo nuestro mundo.

Respuesta positiva

Usted dice: "Es imposible"

Dios dice: Todo es posible (Lucas 18:27)

Usted dice: "Estoy muy cansado"

Dios dice: Yo te haré descansar (Mateo 11:28-30)

Usted dice: "Nadie me ama en verdad"

Dios dice: Yo te amo (Juan 3:16 y Juan 13:34)

Usted dice: "No puedo seguir"

Dios dice: Mi gracia es suficiente (2Cor.12:9 y Sal.91:15)

Usted dice: "No puedo resolver las cosas"

Dios dice: Yo dirijo tus pasos (Prov 3:5-6)

Usted dice: "Yo no lo puedo hacer"

Dios dice: Todo lo puedes hacer (Filipenses 4:13)

Usted dice: "Yo no soy capaz"

Dios dice: Yo soy capaz (2 Cor 9:8)

Usted dice: "No vale la pena"

Dios dice: Si valdrá la pena (Rom. 8:28)

Usted dice: "No me puedo perdonar"

Dios dice: Yo TE PERDONO (1 Juan 1:9 y Rom. 8:1)

Usted dice: "No lo puedo administrar"

Dios dice: Yo supliré todo lo que necesitas (Filipenses 4:19)

Usted dice: "Tengo miedo"

Dios dice: Yo te he dado un espiritu de temor (1 Tim. 1:7)

Usted dice:"Siempre estoy preocupado y frustrado"

Dios dice: Hecha tus cargas sobre mi (1 ped. 5:7)

Usted dice: "No tengo suficiente Fe"

Dios dice: Yo le he dado a todos una medida de fe (Rom. 12:3)

Usted dice: "Yo no soy suficientemente inteligente"

Dios dice: Yo te doy sabiduria (1 Cor. 1:30 )

Usted dice: "Me siento muy solo"

Dios dice: Nunca te dejare,ni te desamparare (Hebreos 13:5)