POEMA 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Pablo Neruda, 1924
sábado, 29 de agosto de 2009
Por el cristal de una vitrina
Por el cristal de una vitrina
Un viernes las dos.
En una tarde de sol complaciente.
Comprando yo, caramelos en una dulcería.
Caminaban por la acera un grupo de amigas.
Una niña de frágiles ojos entre todas vi.
Para entonces tras la vitrina como por efecto de la física.
Tatuose en su rostro un arcoíris de opacos colores.
Transformando en rosadas las mejillas de su blanca piel.
La niña dentro de mis ojos se quedo.
Ya quería dejar de observarla para no caer en la tentación.
Pero en efectos mas que humanos.
Aun el peso de mi mirada por su espalda caía.
Cuando la niña diose la vuelta igual de prendida quedo.
Pasos poco firmes sostuvo.
Como si uno de sus pies le pidiera permiso al otro para salir adelante.
Casi cae.
Yo la entendí, en mis rodillas.
Ellas también quisieron doblarse.
Y cuando la vitrina se terminaba por perímetro no esperado.
La niña estirando su cuello aun observaba.
Siendo su pelo lo que ultimo vi.
Un infantil, aun la espera.
Cada tarde a las dos.
Por la vitrina donde el sol tatúa los arcoíris de amor...
jorge Ivan Perez
Un viernes las dos.
En una tarde de sol complaciente.
Comprando yo, caramelos en una dulcería.
Caminaban por la acera un grupo de amigas.
Una niña de frágiles ojos entre todas vi.
Para entonces tras la vitrina como por efecto de la física.
Tatuose en su rostro un arcoíris de opacos colores.
Transformando en rosadas las mejillas de su blanca piel.
La niña dentro de mis ojos se quedo.
Ya quería dejar de observarla para no caer en la tentación.
Pero en efectos mas que humanos.
Aun el peso de mi mirada por su espalda caía.
Cuando la niña diose la vuelta igual de prendida quedo.
Pasos poco firmes sostuvo.
Como si uno de sus pies le pidiera permiso al otro para salir adelante.
Casi cae.
Yo la entendí, en mis rodillas.
Ellas también quisieron doblarse.
Y cuando la vitrina se terminaba por perímetro no esperado.
La niña estirando su cuello aun observaba.
Siendo su pelo lo que ultimo vi.
Un infantil, aun la espera.
Cada tarde a las dos.
Por la vitrina donde el sol tatúa los arcoíris de amor...
jorge Ivan Perez
martes, 18 de agosto de 2009
Carta de un hijo a todos los papás del mundo
No me des todo lo que pido. A veces solo pido para ver hasta cuando puedo tomar. Te respeto menos cuando lo haces y me enseñás a gritar a mi también y yo no quiero hacerlo.
No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo la haría más rápido y con más gusto.
Cumplí las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero tambíen si es castigo.
No me compares con nadie , especialmente con mi hermano o con mi hermana. Si me preferís antes que los demás, alguien va sufrir y si preferís a los demás seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decidite y mantené la decisión.
Dejá que intente valerme por mí mismo. Si vos hacés todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras, ni me pidas que las diga por vos, aunque sea para sacarte del apuro. Me haces sentir mal y perder fe en lo que decís.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el porque lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estes equivocado en algo, admítelo. Crecerá la opinión que yo tengo de vos y me enseñarás a admitir mis equivocaciones .
Tratáme con la misma amabilidad y cordialidadd con que tratás a tus amigos , que seamos familia, no quiere decir que no podamos también ser amigos.
No me digas que haga una cosa que vos no querés hacer. Yo aprenderé y haré siempre lo que vos hagas.
Enseñame a amar
Escúchame: Cuando te cuente un problema mío, no me digas: no tengo tiempo para pavadas o eso no tiene importancia tratá de comprenderme y ayudarme.
Quereme. Quereme y decímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque vos no creas necesario decirmelo.
UN HIJO
No me des siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieras las cosas, yo la haría más rápido y con más gusto.
Cumplí las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo, pero tambíen si es castigo.
No me compares con nadie , especialmente con mi hermano o con mi hermana. Si me preferís antes que los demás, alguien va sufrir y si preferís a los demás seré yo quien sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decidite y mantené la decisión.
Dejá que intente valerme por mí mismo. Si vos hacés todo por mí, yo nunca podré aprender.
No digas mentiras, ni me pidas que las diga por vos, aunque sea para sacarte del apuro. Me haces sentir mal y perder fe en lo que decís.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el porque lo hice. A veces ni yo mismo lo sé.
Cuando estes equivocado en algo, admítelo. Crecerá la opinión que yo tengo de vos y me enseñarás a admitir mis equivocaciones .
Tratáme con la misma amabilidad y cordialidadd con que tratás a tus amigos , que seamos familia, no quiere decir que no podamos también ser amigos.
No me digas que haga una cosa que vos no querés hacer. Yo aprenderé y haré siempre lo que vos hagas.
Enseñame a amar
Escúchame: Cuando te cuente un problema mío, no me digas: no tengo tiempo para pavadas o eso no tiene importancia tratá de comprenderme y ayudarme.
Quereme. Quereme y decímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque vos no creas necesario decirmelo.
UN HIJO
Rezo del niño incomprendido
Niñito Jesús
no se que me pasa!
si hablo me retan,
si callo se extrañan.
Si me lavo ensucio,
si me ensucio me lavan.
Si juego hago ruido
o rompo las plantas.
Si cuido a mi hermano
lo pongo nervioso,
más si no lo cuido
soy un caprichoso.
Si como despacio
debo estar enfermo,
si lo hago ligero
empacharme puedo.
No entiendo a los grandes
Niñito del Cielo.
Por eso te ruego
¡que me entiendan ellos!
no se que me pasa!
si hablo me retan,
si callo se extrañan.
Si me lavo ensucio,
si me ensucio me lavan.
Si juego hago ruido
o rompo las plantas.
Si cuido a mi hermano
lo pongo nervioso,
más si no lo cuido
soy un caprichoso.
Si como despacio
debo estar enfermo,
si lo hago ligero
empacharme puedo.
No entiendo a los grandes
Niñito del Cielo.
Por eso te ruego
¡que me entiendan ellos!
Cuando seamos grandes...
Cuando seamos grandes...
Cuando seamos grandes, no nos olvidemos que para las noches se hicieron los cuentos, y los reyes magos, y los duendes buenos; que sólo hace falta cuando llega el sueño tener bien a mano la voz de un abuelo.
No nos olvidemos que en una vereda cabe un mundo entero, de risas y ruedas, que no hay mar tan nuestro como el de la acequia, que con dos pedales de una bicicleta lo que queda lejos siempre queda cerca.
No nos olvidemos de las maravillas que guardan adentro las cosas sencillas, los viejos cajones, la flor, la semilla.
La vida es un viaje y es cuestión de vida sentarnos al lado de la ventanilla.
Cuando seamos grandes va a ser muy bonito tener como amigos a los animalitos y gritarles cosas y entender sus gritos,
y explicar los vuelos por el infinito...(los grandes no entienden a los pajaritos).
No nos olvidemos cuando seamos grandes que un beso es un modo de quedarse en alguien, que siempre es horario para acariciarse, que el amor es todo, que ternura es madre, que hay que estar temprano cuando se hace tarde.
Cuando seamos grandes no nos olvidemos de la fantasía, del sol y los juegos, y los cumpleaños, y el circo viajero,
los pasayos tristes, los muñecos buenos, la hermosa costumbre de decir:
¡TE QUIERO!...
Ojalá que nunca dejes de soñar, de jugar, de besar, de acariciar, de amar...
Ah!! Y nunca te olvides...al ser grande, de la maravillosa virtud de saber perdonar...
Cuando seamos grandes, no nos olvidemos que para las noches se hicieron los cuentos, y los reyes magos, y los duendes buenos; que sólo hace falta cuando llega el sueño tener bien a mano la voz de un abuelo.
No nos olvidemos que en una vereda cabe un mundo entero, de risas y ruedas, que no hay mar tan nuestro como el de la acequia, que con dos pedales de una bicicleta lo que queda lejos siempre queda cerca.
No nos olvidemos de las maravillas que guardan adentro las cosas sencillas, los viejos cajones, la flor, la semilla.
La vida es un viaje y es cuestión de vida sentarnos al lado de la ventanilla.
Cuando seamos grandes va a ser muy bonito tener como amigos a los animalitos y gritarles cosas y entender sus gritos,
y explicar los vuelos por el infinito...(los grandes no entienden a los pajaritos).
No nos olvidemos cuando seamos grandes que un beso es un modo de quedarse en alguien, que siempre es horario para acariciarse, que el amor es todo, que ternura es madre, que hay que estar temprano cuando se hace tarde.
Cuando seamos grandes no nos olvidemos de la fantasía, del sol y los juegos, y los cumpleaños, y el circo viajero,
los pasayos tristes, los muñecos buenos, la hermosa costumbre de decir:
¡TE QUIERO!...
Ojalá que nunca dejes de soñar, de jugar, de besar, de acariciar, de amar...
Ah!! Y nunca te olvides...al ser grande, de la maravillosa virtud de saber perdonar...
Si quieres educar bien a tu hijo
PROTÉGELO, no lo cubras
ABRÍGALO, no lo tapes
AYÚDALO, no lo reemplaces
ÁMALO,no lo idolatres
ACOMPÁÑALO,no lo lleves
INCORPÓRALO,no lo aisles
MUESTRALE EL PELIGRO, no lo aterrorices
ALIÉTALO EN SUS ESPERANZAS, no lo desencantes
NO LE EXIJAS SER EL MEJOR, pídele que sea bueno
NO LE PRODIGUES AMOR, dale amor
NO LO MANDES A ESTUDIAR, prepárale el clima de estudio
NO LE FABRIQUES UN CASTILLO,vivan todos con naturalidad
NO LE ENSEÑES A "SER", ayúdalo para que sea "él" mismo
NO LE DEDIQUES LA VIDA, vive la vida con él.
ABRÍGALO, no lo tapes
AYÚDALO, no lo reemplaces
ÁMALO,no lo idolatres
ACOMPÁÑALO,no lo lleves
INCORPÓRALO,no lo aisles
MUESTRALE EL PELIGRO, no lo aterrorices
ALIÉTALO EN SUS ESPERANZAS, no lo desencantes
NO LE EXIJAS SER EL MEJOR, pídele que sea bueno
NO LE PRODIGUES AMOR, dale amor
NO LO MANDES A ESTUDIAR, prepárale el clima de estudio
NO LE FABRIQUES UN CASTILLO,vivan todos con naturalidad
NO LE ENSEÑES A "SER", ayúdalo para que sea "él" mismo
NO LE DEDIQUES LA VIDA, vive la vida con él.
A mi hijo...
A mi hijo...
Sólo por hoy, en la mañana, voy a sonreír cuando vea tu rostro y a reír cuando tenga ganas de llorar.
Sólo por hoy, en la mañana, voy a dejarte escoger la ropa que te vas a poner, voy a sonreír y a decirte que te queda perfecta.
Sólo por hoy, pediré un día de descanso, o vacaciones, para llevarte al parque a jugar.
Sólo por hoy, al mediodía, voy a dejar los platos en la cocina y voy a dejarte que me enseñes cómo armar ese rompecabezas juntos.
Sólo por hoy, en la tarde, voy a desconectar el teléfono y a apagar la computadora, para sentarme junto a ti en el jardín para hacer burbujas de jabón.
Sólo por esta tarde, no voy a reclamarte ni siquiera a murmurar, cuando tu grites y llores cuando pase el carro de los helados, y voy a salir contigo a comprarte uno.
Sólo por esta tarde, no voy a preocuparme sobre qué va a ser de ti cuando crezcas y voy a pensar otra vez en todas las decisiones que haya hecho acerca de ti.
Sólo por esta tarde, te dejaré que me ayudes a hornear unas galletas y no voy a estar detrás de ti tratando de arreglarlas.
Sólo por esta tarde, te estrecharé en mis brazos y te contaré una historia acerca de cuando tu naciste y sobre lo mucho que te quiero.
Sólo por esta noche, te dejaré salpicar en la tina y no me voy a enojar.
Sólo por esta noche, te dejaré despierto hasta tarde, mientras nos sentamos en el balcón a contar las estrellas.
Sólo por esta noche, estaré junto a ti por horas y extrañaré mis programas favoritos de TV.
Sólo por esta noche, cuando pase mis dedos entre tu cabello mientras rezas, simplemente daré gracias a Dios por el mayor regalo que he recibido.
Voy a pensar en las madres y en los padres que están ahora buscando a sus hijos extraviados; las madres y padres que visitan a sus hijos en sus tumbas en lugar de sus camas, y en las madres y padres que están en los hospitales mirando sufrir a sus hijos, gritando por dentro por no poder hacer nada más.
Y cuando te dé un beso de buenas noches te voy a estrechar un poco más fuerte, un poco más tiempo. Así, agradeceré a Dios por ti y no le Pediré nada, excepto, un día más. Creo que a veces las mamás y papás estamos demasiado absorbidos en nuestras rutinas diarias que olvidamos el hermoso regalo que los niños SON REALMENTE.
No podemos saber si Dios nos dará un día más.
Autor Desconocido
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