sábado, 19 de septiembre de 2009

Tengo un problema... ¿y ahora, que hago?

Tengo un problema... ¿y ahora, que hago?





¡Calma! Estate sereno, no te culpes por el pasado, analiza las posibles alternativas y decidete por la mejor; usa la cabeza y escucha las sensaciones de tu cuerpo. Es la varita mágica para resolver tus problemas

Recuerda las veces que has tenido un problema y no tienes la menor idea como resolverlo ¿Cómo puedes tomar las mejor decisión?

Lo primero, debes tener una actitud de total renuncia y desapego. Debes aceptar el momento presente tal como es: “si hubiera hecho esto… si hubiera… si hubiera…” ¡olvídalo! Hasta que se invente la máquina del tiempo para que puedas regresar a él y cambiar las causas de tus problemas, no tiene caso que te des a ti mismo cuchillazos emocionales, en éstos momentos debes estar sereno y NO criticarte por tus decisiones del ayer.

En estos momentos estás en una crisis de decisión. Esta última palabra en chino se escribe con dos símbolos: el primero tiene un significado parecido a “riesgo”, y el segundo representa la idea de “suerte” u oportunidad. Exacto. Un problema es una crisis con un significado riesgo-suerte. Todo problema trae consigo la semilla de la oportunidad, para que obtengas un beneficio mayor de tomar una decisión.

Claro, toda decisión trae consigo un factor riesgo, que es al que temes. Pero lo importante es actuar. Y te voy a enseñar varias formas para minimizar ese factor riesgo.

No debes renegar del problema como reniegas a veces de tu suegra, del jefe regañón o del sol candente. El primer paso es aceptar que tienes un problema y que hay que resolverlo de la mejor manera.

Antes que sigamos ¿Por qué la costumbre de bloquearnos cuando tomamos una decisión? Porque culturalmente al preocupón se le tiene como a alguien responsable que está “haciendo” algo por resolver su problema. En tanto se recrimina al sereno y despreocupado como a un insensible e irresponsable. No es correcto.

Preocupación, viene del sufijo latino “pre” que significa “antes de…” y del vocablo “ocupare” con la idea de “dedicarse a algo activamente”. Conclusión: preocupación es la serie de pensamientos y expectativas que siembras en tu imaginación antes de ponerte a realizar algo con efectividad ¿Qué tal, eh?

¡Comenzamos!: Haz el siguiente ejercicio, que es el sistema que Benjamín Franklin utilizaba para resolver sus problemas:

Define cual es tu problema y escríbelo en una hoja. A continuación, haz una tormenta de ideas de las posibles soluciones. Decide cuales son las dos decisiones que más se acercan a resolver el problema.

Toma una hoja y divídela por la mitad. En una mitad escribe la palabra "pro" y en la otra mitad "contras". En la mitad de "pro" escribe las ventajas de tomar una de las decisiones. Después, en "contras" redacta las desventajas de tomarla.

Cuando acabes ambas listas, cancela un "pro" por un "contra". Por ejemplo, si tu problema es si sigues con tu novio o no, en la lista de "pro" podrías tener la palabra "servicial", y en la lista de "contra" la palabra "caprichoso". Ambas se cancelan.

Y cuando una palabra equivalga a dos o más se cancelan. Por ejemplo, en "pro" puedes tener "detallista" y en la de "contra" poner "egoísta", "intolerante","impulsivo". Si sientes que el que tu chico sea detallista equivale a las características "egoísta","intolerante" e "impulsivo", se cancelan las cuatro. Espero haberme explicado bien.

Al final, una de las dos listas va a quedar primero cancelada que la otra. La que sobreviva, esa es la mejor decisión. Si sobreviven más "pros", en el supuesto de la pregunta ¿Sigo con mi novio? debes tomar la decisión de seguir con tu chico. Si sobreviven mas "contras" debes intentar una relación nueva.

En lo personal esta técnica la he usado en problemas amorosos y me salvó una vez de terminar con una novia. Estaba indeciso, y esta técnica me enseñó que la relación aún era rescatable. Después, esta misma técnica me enseñaría que era el momento del adiós.

Otra forma la recomienda Deepak Chopra, la he utilizado y es increíblemente útil. En esto consiste: debes hacerte la pregunta mentalmente e inmediatamente después poner atención exclusiva en las sensaciones de tu cuerpo y tu corazón. El corazón no es tan emocional e impulsivo como se piensa. Es holístico e interpreta las decisiones correctas en milésimas de segundo. No debes entrometer el intelecto, debes concentrarse en NO pensar. Debes ser intuitivo.

Si como respuesta a tu pregunta registras una leve punzada desagradable en tu cuerpo y tu corazón, significa que NO debes tomar esa decisión. Si registras una sensación agradable significa que SI la debes hacer.

Hay otra técnica, que consiste en que cuando experimentas una situación desagradable, embarazosa o difícil, debes imaginarte que el problema no es tuyo. Debes imaginarte que el problema le está ocurriendo a otra persona. Y que tú estuvieras viendo a esa persona desde fuera, y como el problema no es tuyo, puedes pensar más fríamente como resolverlo.

A mi me pasaba que cuando experimentaba una situación embarazosa o difícil, inmediatamente me imaginaba que el problema no era mío, y yo me veía a mi mismo desde fuera de la situación ¿si yo me estuviera viendo a mi mismo desde fuera, en estos momentos, que le aconsejaría a ese otro yo que veo como resolver el problema? Ni te imaginas como me ha ayudado esta técnica. El primer efecto es que me sereno al instante.

Y recuerda el dicho “donde tropieces, ahí está tu tesoro”. TODOS crecemos como seres humanos por las caídas que tenemos en la vida. La mayoría tenemos los MISMOS problemas y tu grado de madurez y crecimiento depende de las decisiones y reacciones que tomes ante tus problemas. Las respuestas cobardes hacen a los cobardes. Las respuestas tímidas, a los tímidos. Las respuestas con carácter, audacia y valentía, a los de carácter, audaces y valientes.

Y me despido, diciéndote que por tu pasado y derrotas del ayer, piensas que no puedes resolver tus problemas. NO es cierto. La gente más exitosa es la que tiene MAS resbalones que la gente promedio… pero se levanta, se sacude el polvo de la ropa y a pesar de los moretones decide continuar, con el trasero adolorido, pero con la cara en alto.

La perseverancia y tolerancia, el seguir MANTENIENDO la fe y la esperanza en tus metas, a pesar de las derrotas TEMPORALES, es la UNICA diferencia entre quien resuelve sus problemas y tiene éxito, del que no.

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